Según una antigua fábula árabe, un hombre dispuso en su testamento que sus camellos debían repartirse entre sus hijos de modo que el primogénito se quedara con la mitad, el segundo con un tercio, y el tercer hijo con la novena parte del total de los mismos.Pues bien, a su muerte, el hombre tenía en su patrimonio diecisiete camellos, número que evidentemente no es divisible entre dos, tres ni nueve.Sus hijos pasaron una luna negociando y discutiendo cómo repartirse los animales sin despedazar ninguno en el proceso ni quebrantar los exactos deseos de su querido padre. Las negociaciones siempre empezaban amistosamente, pero el transcurso del tiempo y la sensación del estancamiento pronto provocaron encendidos enfrentamientos entre los hijos, que empezaron a socavar el amor que siempre se habían profesado entre sí.Finalmente decidieron acudir a un “hombre sabio” para que les ayudara a resolver tan “jorobado” problema.El hombre sabio les pidió dos días de reflexión.Al tercer día, les convocó y les dijo lo siguiente: “Le he dado muchas vueltas al reparto de vuestra herencia, pero no tengo una solución para vosotros. Lo que sí tengo es este camello”. Y se lo dio, con una sonrisa cómplice.Con el nuevo mamífero, los tres hermanos tenían ahora un total de dieciocho animales.El primero tomó la mitad, es decir nueveEl segundo tomó un tercio de los camellos, es decir seis.Y el tercero tomó la novena parte, es decir dos.Es decir 17 camellos, sobrándoles por tanto el último camello, que los tres hermanos devolvieron al hombre sabio, deshaciéndose en elogios y prometiéndole eterna gratitud por haber hecho desaparecer, con su generosidad, el problema que tan imposible les parecía resolver.
viernes, 27 de octubre de 2023
La Mediación para niños: CUENTOS de Mediación
viernes, 6 de octubre de 2023
¿Cómo podemos afrontar un conflicto? ESTILOS DE AFRONTAMIENTO
En esta entrada queremos hablar sobre los conflictos y las diferentes maneras que hay para poder afrontarlo, con el objetivo de poder llevar a cabo adecuadamente el proceso de mediación.
¿Qué entendemos como conflicto? Se podría decir que es una situación de controversia entre diferentes partes, o incluso con nosotros mismos. Es decir, situaciones de desacuerdos, y por ello el objetivo principal cuando ocurre un conflicto es buscar un acuerdo.
Cae destacar que la mayoría de conflictos vienen a raíz de la mala comunicación y la falta de gestión de emociones. Dado este motivo, si realizamos un análisis del conflicto podemos darnos cuenta que en este intervienen varias partes:
- Mensaje emitido: esto hace referencia al contenido en sí. Es decir, a lo que se quiere transmitir con nuestras palabras.
- Emisor: es importante destacar la persona que emite el mensaje porque muchas veces también influye en la recepción de este. Su tonalidad, sus expresiones corporales, etc.
- Receptor: al igual que le damos importancia a quien emite el mensaje, debemos hacerlo en quien lo recibe, puesto que aquí entra en juego como la personas es capaz de percibirlo.
- Estilo comunicativo: la manera en la cual expresamos lo que queremos decir es muy importante. En ocasiones podemos decir cosas que a la otra persona pueden no sentarle bien, pero que si lo hacemos de manera asertiva seguramente no lo perciba como un ataque.
Dado que esta última parte nos parece muy interesante vamos hablar de los 5 estilos comunicacionales en el proceso de gestión de conflictos.
ESTILO COMPETITIVO: este, hace referencia a cuando una persona persigue sólo sus propios objetivos personales, ignorando a la otra parte.
A continuación, os dejamos una infografía con ejemplos de los estilos para que os la podáis descargar y compartir.
lunes, 25 de septiembre de 2023
4 ESCUELAS de Mediación IV: MEDIAR-TE
Hasta el momento habíamos hablado de 3 escuelas de Mediación, sin embargo son varios los autores que consideran que existen muchas más. Continuando con estas entradas, hoy queremos indagar un poco más y hablar sobre el método integrador.
Este se podría definir como un modelo innovador, con el cual se rompe con todo lo obsoleto y deja paso a nuevas fuentes y herramientas que facilitarán la resolución de conflicto mediante el proceso de mediación.
Para entender mucho mejor el método integrador, debemos hacer referencia a su base principal, MEDIAR-TE. Este es un método alternativo en el cual se utilizan las fórmulas de PNL. Ahora mismo os estaréis preguntado muchos de vosotros qué significan estas siglas, ¿verdad?.
PNL hace referencia al término “Programa Neuro-Lingüístico”. Entendemos dicho programa como una forma de cambiar los pensamientos y hábitos de una persona para que sean exitosos por medio de técnicas de percepción, comportamiento y sobre todo de comunicación. Además, nos enseña a establecer metas, motivadoras, congruentes y alcanzables para que puedan lograr sus objetivos a largo plazo.
Todo este programa es beneficioso para el proceso de mediación, ya que ayuda a las personas a mejorar su comunicación, aprender a escuchar y comprender a los demás, así como mejorar sus habilidades de expresión.
Concretamente, en el mediador es útil para:
a. Preparación personal: nos ayuda a dar lo mejor de uno mismo en cada intervención. Cada mediación es diferente porque las personas y los temas son diferentes. La PNL nos da recursos para elegir el estado más adecuado para cada momento.
b. Preparar la Mediación. Con la PNL podemos determinar los objetivos concretos para cada sesión e incluso definir los indicadores que nos van a señalar que nos acercamos o nos estamos alejando de aquello que nos hemos propuesto en cada etapa.
c. Tener en cuenta las dificultades para cada una de las partes y si las posibles soluciones van a ser convenientes para ambas.
d. Establecer la sintonía adecuada, para que la mediación sea posible y todas las partes se sientan cómodas; además, será efectiva y resolutiva.
e. Establecer las pautas del proceso de mediación de forma comprensible para todas las partes.
f. Utilizar un lenguaje adecuado que permita que las personas se sientan respetadas.
Y en los mediados es útil para:
a. Ayudar a cada parte a “entender” o “visualizar” la forma de vivir la situación de la parte contraria y que encuentre vías de acercamiento diferentes.
b. Acompañar a las personas a clarificar su postura, cuando ésta no se halla claramente definida o cuando sus expectativas son demasiado exigentes y difíciles de cumplir, por tener una lista interminable de condiciones a tener en cuenta.
c. Sentir que sus perspectivas van a ser tratadas con respeto.
Estas intervenciones y beneficios que hemos comentado se verán reflejados dentro del procedimiento de la mediación. Recordemos que la estructura que se debe seguir en todos procesos es:
Sesión constitutiva: En esta fase las partes firman el acta de constitución del proceso de mediación y se les informa del proceso.
Sesión individual: Esta fase a su vez se subdivide en dos:
a. Vaciado: consiste en “vaciar” a la persona de la información necesaria que necesitamos para gestionar el conflicto. La escucha activa, el calibraje, el rapport serán técnicas indispensables que el mediador deberá utilizar.
b. Integradora: preparar a cada una de las partes para la sesión conjunta, haciendo que “integren” procesos de comunicación y de empatía.
Sesión conjunta: Una vez preparadas y predispuestas a entenderse las partes, el/la mediador/a gestionará la sesión conjunta hasta que consigan llegar a establecer acuerdos sobre el conflicto en cuestión.
Sesión avenencia: Redacción, lectura y firma del acuerdo por las partes y el/la mediador/a.
En definitiva, la forma de hablar, la estructura del lenguaje y las palabras que utiliza cada persona nos da una pista de cómo está estructurada su experiencia y cómo organiza sus pensamientos. La forma de hablar de las partes no es lineal: a través del lenguaje, no sólo expresamos nuestras experiencias, sino que también mostramos la forma en que las estructuramos y como es nuestro proceso de pensamiento. Y este hecho es fundamental para llevar a cabo un proceso de mediación eficiente.
jueves, 24 de agosto de 2023
4 ESCUELAS de Mediación III: Escuela Transformativa
“Que pasaría de ser una tregua insegura entre enemigos para convertirse en una sólida red de aliados” (Baruch y Folger, 1996)
Como ya hemos mencionado en entradas anteriores, la #Mediación no es una disciplina asentada ni homogénea, sino que se constituye, al igual que el resto de las disciplinas humanas, en una confluencia de perspectivas encaminadas a un modo concreto de entender al ser humano y su relación con el resto del mundo. Estas dan lugar a diferentes enfoques, escuelas o modelos, que le otorgan cierta estabilidad, ya que pueden ser consultadas y referidas para analizar cómo afrontaremos las situaciones de conflicto planteadas.
Hoy nos toca hablar del Modelo Transformativo, que tiene como objetivo centrarse en la transformación de las relaciones, es decir, recuperar y transformar la relación de las partes, proporcionándoles las herramientas necesarias para conseguir su crecimiento personal.
R. Bush y J. Folger impulsaron este modelo ofreciendo una nueva visión de cómo podemos afrontar el conflicto a través del fortalecimiento propio y el reconocimiento de los otros.
A diferencia del Modelo Tradicional Lineal (que hemos comentado anteriormente), el modelo Transformativo se centra en la relación entre las partes y no solo en buscar la causa en el propio conflicto.
Siguiendo este modelo, a través de la mediación consideraremos el conflicto como una oportunidad de aprendizaje, crecimiento y transformación moral en dos sentidos:
• Fortalecimiento del “yo”
• Superación de los límites del “yo” para relacionarnos con los otros.
La mediación transformativa no busca tanto alcanzar un acuerdo, sino lograr el desarrollo del potencial de cambio de las personas al descubrir sus propias habilidades. Nos centraremos sobre todo en las relaciones humanas para:
• Fomentar el crecimiento moral.
• Promover la revalorización (empowerment) y el reconocimiento de cada persona.
Debemos tener en cuenta cuales son los EJES del modelo:
- Orientación transformadora: Las disputas no son consideradas como problemas, no busca resolver el problema, sino ayudar a transformar a los individuos, comprometidos en ambas dimensiones del crecimiento moral.
- Fortalecimiento del yo, para afrontar las dificultades, comprometiéndose en la reflexión, la decisión y la acción.
- Superar los límites del yo para relacionarse con otros fortaleciendo la capacidad humana inherente del individuo para experimentar y expresar interés y consideración por otros.
- Comunicación relacional que parte de los nuevos modelos comunicacionales, centrándose en el aspecto relacional.
- Causalidad circular: el conflicto tiene múltiples causas que se retroalimentan.
¿Cuáles son sus OBJETIVOS?
- Modificar la relación entre las partes. No importa si llegan a un acuerdo o no.
- No se centra en la resolución del conflicto, sino en la transformación relacional.
- Fomentar cambios de revalorización y reconocimiento.
- Adquisición de habilidades de tratamiento de conflictos
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