No te pierdas la entrada: Apartamento en la playa: ZONA DE CONFLICTO (2018)
- Conflictos familiares: convivencia con la familia extensa (abuelos, cuñados/as, yernos, nueras, primos/as...). En la mayoría de los casos los problemas aparecen ante la falta de comunicación, la mala planificación del tiempo y/o de la economía disponible, o el plantearse demasiadas expectativas sobre cómo debería haber sido el primer verano en familia post-pandemia (¡Sin atascos en la autovía! ¡Todos de acuerdo a que chiringuito ir a comer!... ¿de verdad😑?). Aquí 5 recomendaciones para evitar/afrontar situaciones de conflicto:
- Si hemos tenido un enfrentamiento con algún miembro de la familia, bajamos el balón al suelo, respiramos profundo y contamos hasta 10. Conviene esperar a no estar malhumorados para tratar de solucionarlo.
- Un paseo por la orilla del mar para estar unos minutos a solas y rebajar la tensión.
- Vigilar el tono, evitar alzar la voz o gritar, seguro que por ello no tenemos más razón que el otro.
- Fomentar la comunicación asertiva, es decir, permitir a la otra parte expresarse y dar su opinión con el objetivo de acercar posturas.
- Pedir perdón si "sabemos" que la otra parte se ha sentido ofendida o se ha generado cierto malestar por lo "qué hemos dicho o por cómo nos hemos expresado", un lo siento es la mejor salida.
- Conflictos familiares: convivencia con la familia extensa (abuelos, cuñados/as, yernos, nueras, primos/as...). En la mayoría de los casos los problemas aparecen ante la falta de comunicación, la mala planificación del tiempo y/o de la economía disponible, o el plantearse demasiadas expectativas sobre cómo debería haber sido el primer verano en familia post-pandemia (¡Sin atascos en la autovía! ¡Todos de acuerdo a que chiringuito ir a comer!... ¿de verdad😑?). Aquí 5 recomendaciones para evitar/afrontar situaciones de conflicto:
- Si hemos tenido un enfrentamiento con algún miembro de la familia, bajamos el balón al suelo, respiramos profundo y contamos hasta 10. Conviene esperar a no estar malhumorados para tratar de solucionarlo.
- Un paseo por la orilla del mar para estar unos minutos a solas y rebajar la tensión.
- Vigilar el tono, evitar alzar la voz o gritar, seguro que por ello no tenemos más razón que el otro.
- Fomentar la comunicación asertiva, es decir, permitir a la otra parte expresarse y dar su opinión con el objetivo de acercar posturas.
- Pedir perdón si "sabemos" que la otra parte se ha sentido ofendida o se ha generado cierto malestar por lo "qué hemos dicho o por cómo nos hemos expresado", un lo siento es la mejor salida.
- Conflictos familiares: convivencia con la pareja. Cada año las noticias recalcan el aumento de separaciones y divorcios durante los meses posteriores al verano, en cifras: casi el 33% de los divorcios que se producen en España tienen lugar después del verano. Puede parecer alarmante, pero no es de extrañar ya durante el año entre trabajo, niños, pádel, zumba y demás, estamos muy ocupados, tenemos poco tiempo libre y apenas hay convivencia entre muchas parejas. Al llegar las vacaciones... 24h de continuo con la pareja, por lo que si esta no cuenta con habilidades a la hora de comunicarse y resolver los problemas que llevan arrastrando durante meses, puede llevar a la ruptura. Algunas claves para evitar la disolución de la pareja:
- Hablar, no dejar los problemas para otro momento que a lo mejor nunca llega.
- Cuando hay niños de por medio, debemos intentar rescatar un tiempo a solas para la pareja, ya sea para ir a cenar, dar un paseo, compartir confidencias o simplemente para el dolce far niente (lo que viene siendo el no hacer nada, que en realidad, es hacer mucho).
- Revivir la llama de la pasión, buscar momentos de intimidad. Sí, la pasión no es la misma al inicio que cuando uno lleva 15 años de casado, pero es preciso tener la madurez suficiente para adaptarse a los cambios físicos y emocionales propios y de la pareja.
- Un paseo por la orilla del mar para estar unos minutos a solas, igual de útil para tener un momento propio de esparcimiento individual y evitar que la pareja se ahogue.
- Repetimos: fomentar la comunicación asertiva, hablar y escuchar activamente, ser empático y trabajar la negociación para llegar a acuerdos en los aspectos de mayor discrepancia.
- Conflictos familiares: repartición del tiempo de los hijos. Tras la separación de una pareja con hijos, la reorganización del tiempo a pasar con cada progenitor debe desarrollarse bajo algunos parámetros establecidos en el convenio de separación. Pero en ocasiones, más allá de lo establecido por un juzgado, el beneficio de los hijos requiere de grandes dosis de generosidad por ambas partes, cediendo cuando sea necesario más allá del mínimo o máximo exigido de días de visita de uno u otro progenitor. No podemos tener posturas inamovibles cuando hablamos del interés superior de los menores ante algunos de los problemas más habituales:
- Decidir en que periodo estarán los hijos con cada progenitor. Suele resolverse por quincenas para cada parte, pero un poco de flexibilidad por si queremos que los hijos vayan al pueblo a ver a los abuelos y necesitamos un par de días más, tampoco se acaba el mundo.
- ¿Campamento de verano? Una buena solución si alguna de las dos partes no puede ocuparse de ellos continuamente y no tiene ayuda familiar para cubrir parte del periodo de vacaciones de los que disfruta a los hijos.
- Viajes al extranjero. En estos casos debe existir consenso y ambos progenitores deben estar de acuerdo en el viaje. No debería haber problema más allá de casos en los que exista peligro por riesgo de sustracción internacional.
- Abuelos/as, primos/as, tíos/as... que los hijos disfruten de sus vacaciones con la familia extensa no es solo importante, sino que es beneficioso para mantener un red de seguridad emocional para los menores.
- Conflictos comunitarios: comunidades de vecinos. Las piscinas comunitarias, la contratación del socorrista, las mascotas desatendidas, el chiringuito de la comunidad... son fuente inagotable de problemas y discusiones vecinales, y este año si cabe algo más por las restricciones de aforo o de repartición de horarios para sus uso.
- Conflictos comunitarios: restauración. Los ruidos producidos por bares, terrazas y restaurantes que mantienen su actividad hasta altas horas de la noche en verano, provocan trastornos a lo vecinos de estos locales comerciales.
- Conflictos comunitarios: alquileres turísticos. Este tipo de alquileres son un arma de doble filo, no solo pueden generar conflictos ente propietario e inquilinos por temas de pago o desperfectos, sino que de manera muy habitual se generan tensiones con el resto de propietarios del inmueble por el desentendimiento del uso que hacen los inquilinos sin importar el descanso de los demás vecinos (ruidos, música elevada, fiestas...).
- Calendario preestablecido. No siempre el trabajador/a puede escoger sus días de vacaciones libremente, muchas empresas facilitan un calendario cerrado en un periodo concreto que no siempre coincide con el interés del empleado porque le impide la conciliación familiar al no coincidir con las vacaciones de la pareja o los hijos. Por ello es importante que la comunicación empresa-trabajador sea fluida, para lograr un consenso que satisfaga a ambas partes.
- Incapacidad temporal. Las vacaciones acordadas pueden coincidir en el tiempo con una incapacidad temporal del trabajador/a (embarazo, lactancia natural u otro motivo de salud) por lo que la empresa deberá respetar estos periodos y este/a disfrutará de sus días de vacaciones después de la incapacidad temporal. En este caso la normativa al respecto protege los derechos trabajador/a pero siempre hay empresas que no respetan la ley e intentan aprovecharse de este tipo de situaciones de vulnerabilidad. Volvemos a recomendar diálogo sobre todo, desde el punto de vista preventivo, para no tener que recurrir a la vía judicial.
- Hemos resuelto con la empresa el periodo de vacaciones (¡BIEN!)
- Al llegar al apartamento ya está todo organizado por el administrador de fincas sobre horarios y usos de las zonas comunes (¡BIEN!)
- Este año por seguridad la familia política prefiere no salir del pueblo y no vendrán a gorrone... visitarnos (¡BIEN!)









