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miércoles, 13 de febrero de 2019

El Mediador/a Escolar/Juvenil


Desde #DiariodelMediador continuamos con la serie de infografías que tratan de aclarar las particularidades de la mediación, esta semana nos adentramos en uno de los primeros ámbitos de aplicación que se dieron en España allá por los 90: la Mediación Escolar, y en especial, el MEDIADOR/A ESCOLAR/JUVENIL.

Una de las dudas más comunes que plantean los alumnos de mediación cuya formación académica u orientación profesional se encuentra en el trabajo a nivel educativo, es si la profesión únicamente va dirigida a un perfil como el del abogado. La respuesta es obvia, NO.

La Mediación Escolar/Juvenil se define como un proceso de diálogo que se realiza entre las partes implicadas (ya sea alumnos, profesores, padres y/o miembros de la comunidad educativa), con la presencia de un tercero imparcial que no debe influir en la resolución del conflicto, pero que facilita el entendimiento entre las partes.

Los profesionales de la Mediación Escolar/Juvenil (mediador o mediadora) son parte importante del sistema educativo, que cada vez es más necesario aprender a resolver los conflictos desde la colaboración y el trabajo mutuo, no obliga a ser amigos, pero si a aprender a ponerse en el lugar del otro partiendo de la postura de reconocer que tenemos un problema que compete a ambos (el problema del otro es también mi problema).

La idea de un profesional especializado en trabajar los conflictos que afectan al ámbito educativo no es nueva, pero es quizás en los últimos años donde se ha visto un incremento de mujeres y hombres que ejercen esta profesión en distintos ámbitos: centros escolares, centros de acogida, ayuntamientos, entidades sociales...


¿Qué FORMACIÓN requiere un Mediador Escolar/Juvenil?

El mediador/a es un profesional que puede proceder de diferentes formaciones académicas (psicología, trabajo social, integrador social, educación social, etc.), pero que para el ejercicio de la profesión además debe contar con una formación específica en mediación, sobre las particularidades de los conflictos que se dan en el ámbito escolar/juvenil. Aunque actualmente en España no existe la categoría profesional de mediador/a escolar, muchos son los profesionales que por su formación y experiencia profesional se dedican plenamente a esta labor.

Esta mediación tiene como objetivo buscar soluciones conjuntas (creativas y hechas a medida).

¿Qué CUALIDADES le caracterizan debe poseer?

Entre otra muchas, las cualidades del Mediador Escolar podemos destacar:
  1. Establecer las normas para el buen funcionamiento de las relaciones en el ámbito educativo: hablar y escuchar por turnos, no interrumpir y trabajo en equipo.
  2. No juzgar, no debe ser juez ni parte en un conflicto, sino una pieza más para la resolución del mismo.
  3. Escuchar activamente y ser capaz de comprender a las partes del conflicto, nunca  emitirá juicios de valor.
  4. Respetar la confidencialidad, aspecto básico para la generación de confianza.
  5. Transformar el conflicto creando opciones que ayuden a resolverlo.
  6. No sancionar ya que la participación en mediación es voluntaria.
  7. No dar soluciones, pues el conflicto debe ser resuelto por las personas afectadas. 
  8. Estar disponible, dispuesto y preparado ya que en cualquier momento puede generarse un conflicto. 
  9. Saber parafrasear, es decir, "repetir" lo dicho por las partes con otras palabras, dar su versión más neutra.
  10. Saber pactar, ya que la finalización de una mediación pasa porque las partes afectadas de un conflicto sean capaces de hacer pactos.

¿Qué tipo de conflictos podemos encontrar?
  • CONFLICTOS ENTRE IGUALES/ALUMNOS. Son múltiples, variados y los más comunes tanto dentro como fuera del aula: bullying, bromas pesadas, insultos, violencia de género, prejuicios (racismo y xenofobia)...
  • CONFLICTOS ALUMNOS-PROFESORADO. Muy sonados, pero no tan frecuentes: disrupción en las aulas, desmotivación, faltas de respeto, amenazas...
  • CONFLICTOS FAMILIAS-PROFESORADO. 
    La mayoría de los conflictos se dan por sobreprotección familiar, malentendidos, la falta de comunicación...

Lo importante es que sea un profesional honesto, sincero, valiente, modesto, tener una actitud cercana, comprometida y solidaria. Ser una persona próxima y accesible para saber ganarse la confianza y el respeto del otro, resultará especialmente importante si tiene interés de trabajar para la justicia en el ámbito de la Mediación Intrajudicial.

Recordar que desde #DiariodelMediador recomendamos siempre proceder a la inscripción en el Registro de Mediadores e Instituciones de Mediación, que abarca TODO el territorio nacional en las especialidades reconocidas por el organismo: Mediación Civil, Mercantil y Familiar, incluida una cuarta, la Mediación General. Nos interesa no cerrarnos puertas a nivel laboral.


No olvides mencionar a #DiariodelMediador si compartes esta información.





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